El triángulo

Carmen Sánchez

Estaba el triángulo muy contento con él mismo; se veía  guapo y confiado. En una escuela primaria, reunieron a las figuras geométricas: querían que los niños las conocieran. Fue entonces cuando el triángulo notó su diferencia con el cuadrado: a él le faltaba una línea. Ya no se sentía guapo ni confiado; se obsesionó con lo que le faltaba, sin darse cuenta de la grandeza de lo que tenía.