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No, no fue así | Graciela Figueroa

Noticia:

La policía encontró muertos por herida de bala a dos de los músicos del conjunto “Classical Trío”. Se trata de Oscar Toscanelli y Wolfgang Branham, clarinetista y violinista respectivamente.

 La pianista, Carmina Branham, esposa de Wolfgang fue interrogada en el hospital a donde fue trasladada por un ataque de ansiedad; ahí manifestó que había salido cerca de las cinco de la tarde a comprar algunos ingredientes para preparar la cena, y cuando regresó los encontró sin vida. Ella manifestó que creía que ellos no se caían bien del todo. Dicho esto, cayó en un estado de confusión que obligó a los detectives a detener el interrogatorio.

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Al otro día, los detectives interrogaron a dos vecinos de las casas contiguas. Grace Kidman que vivía sola con su gatita, y a Walter Richter que también vivía solo con un perro labrador.

En el interrogatorio ellos dijeron lo que vieron y escucharon esa tarde.

 

Grace

Los Brahman se mudaron aquí hace unos meses. Eran músicos. Todos los días ensayaban por horas en la mañana, y por las noches salían a trabajar. Siempre llegaba un tercer músico, creo que se llamaba Óscar, porque a veces escuchaba que así le gritaba el señor Brahman.

—¿Le gritaba muy seguido?

—Sí. El señor Brahman tenía un carácter muy fuerte.

—¿Sabía por qué le gritaba?

—En realidad no lo sé, pero me imagino que se ha de haber equivocado en alguna nota o algo así.

—Y ¿cómo se llevaban los señores Brahman? ¿Los escuchó alguna vez discutir?

—Solo la tarde del suceso.  Parece que el señor Brahman ya tenía hambre y la señora Camila no había preparado nada para la cena. Después de la discusión ella salió.

—¿Usted la vio salir?

—Sí, porque escuché un portazo y mi gatita y yo nos asomamos a la ventana.

—¿Esto fue antes o después de los disparos?

—Creo que fue antes, sí, sí, estoy segura.

—Y después, ¿no vio entrar a alguien más?

—¡A nadie! Lo que sí comenzaron a hablar en voz alta, y la música ya no se escuchaba. Me imagino que los dos señores estaban bebiendo porque sus risas eran estridentes. De repente, algo dijo el señor Óscar que le molestó mucho al señor Brahman, y de inmediato, escuché tres disparos. A los pocos minutos llegó la señora Camila.

 —¿Sabe si el señor Oscar Toscanelli se llevaba bien con la señora Brahman?

—Creo que sí. Por lo general lo recibía efusivamente en la puerta con un beso y un abrazo. Aunque no estoy tan segura si también le daba el beso o solo el abrazo.

—¿Cree que al señor Toscanelli le gustaba la esposa del señor Brahman?

—Pues, no lo sé. Ella es muy guapa y joven.

—¿Tiene algo más que agregar?

—No. Es todo lo que puedo decir sobre ellos y de lo que escuché esa tarde. Eran muy reservados.

—Gracias por la información, señorita Kidman.

 

 

Walter

Yo tengo apenas un mes de haberme mudado a esta casa con mi perro. Yo solo los veía cuando sacaba a pasear a Donner.  Eran músicos, y salían a trabajar por las noches. Es más, no sé ni cómo se llaman.

—¿Escuchó alguna discusión entre ellos?

—No, en realidad. Lo que sí oí después de que dejaron de tocar fueron muchos ruidos, como de forcejeos y golpes en las paredes y muebles. De repente, escuché dos detonaciones de arma de fuego.

—¿Qué hizo entonces?

— Con mucha discreción me asomé por un lado de la ventana que da a la calle; y me percaté que la señora de la casa salía y se encontraba con otra persona que usaba una sudadera negra con capucha. Y los dos se alejaron juntos.  Después de un rato la señora regresó sola a la casa.  

—¿Dice que vio a la señora encontrarse con una persona afuera de la casa? ¿Está seguro que se fueron juntos?

—Sí, estoy seguro, porque me llamó mucho la atención la sudadera que llevaba puesta el sujeto, tenía impresa las palabras “Black Panter” y el logo era muy brillante. Bueno creo que no era una sudadera, era un sweater, y ahora que estoy pensando bien, creo que decía “Black Cat”. Es todo lo que puedo decir al respecto.

—Gracias, señor Richter.

 Aunque tenemos una probable sospechosa, es necesario encontrar al supuesto cómplice de la sudadera negra y el arma homicida para determinar quién fue el asesino –comentó uno de los detectives. ¿Y si se mataron entre ellos? – espetó el otro detective.

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