fbpx
⚠️ PROMO FEBRERO ⚠️ Accede a PREMIUM por solo 49,90€ 29,90€ ⚠️

Melosa | Graciela Figueroa

Melosa | Graciela Figueroa

 Eras como una niña pidiendo amor y apapacho constantemente, con ojos que derramaban miel. Tu mirada era como un abrazo cálido que nos envolvía.

Te encantaba salir a pasear y jugar en el jardín. Tu forma de demostrar que nos extrañabas era aullando y oliendo todo como si buscaras nuestro rastro y nuestra presencia. Eras una explosión de alegría y amor, siempre dispuesta a jugar, a dar y recibir cariño.

Y luego vinieron los pequeños, siete hermosos cachorros de diferentes colores y ojos azul turquesa, traviesos y juguetones como tú. Fuiste una madre ejemplar: tierna, limpia y responsable que se desvivía por su bienestar.

Los años pasaron y aunque tu energía y vitalidad comenzaron a disminuir, tu ternura seguía intacta. La gente decía que eras muy melosa, pero nosotros sabíamos que era simplemente tu forma de ser. Y aunque ya no corrías ni dabas saltos como antes, tu corazón seguía siendo el mismo, lleno de amor y devoción para aquellos que te queríamos.

De repente, un día, todo cambió. No pudiste levantarte, y tus ojos, que antes brillaban con tanta vida, parecían velados por una nube de confusión. Al escucharnos, tus ojos se iluminaban, y un débil chillido salía de tu garganta, como si estuvieras tratando de decirnos algo, de hacernos saber que todavía permanecías allí, que todavía nos necesitabas.

Pero era evidente que algo estaba mal. Ya no querías comer, y tu cuerpo, antes tan lleno de vida y energía, parecía estar rindiéndose. Desesperados por ayudarte, te llevamos al veterinario, con la esperanza de que pudiera encontrar una solución, de que pudiera hacer que todo volviera a estar como antes.

 Te revisó minuciosamente, y después de un silencio que pareció eterno, nos dio el diagnóstico. Con voz compasiva nos dijo: “tiene parálisis cerebral”.  Nos miramos entre sí, sin saber qué decir, ni qué hacer.

Después de recuperarnos de la noticia, preguntamos si era posible una cirugía, si había alguna forma de revertir el daño, pero nos dijo que las posibilidades de recuperación eran mínimas, además, la cirugía era de alto riesgo.

Decidimos entonces llevarte con otro especialista para una segunda opinión, con la ilusión de que pudiera ofrecernos una oportunidad para salvarte. Pero el diagnóstico fue el mismo. Inclusive nos sugirió que era mejor dormirte para evitar más sufrimiento.

Se nos encogió el corazón al pensar que perderíamos a nuestra fiel compañera, a nuestra amiga, a un miembro más de nuestra familia. No podíamos imaginar una vida sin ti, sin tus ojos brillantes, sin tus ladridos de alegría.

A pesar del gran dolor que sentíamos, decidimos que era lo mejor para ti. Tu ciclo de vida con nosotros había terminado. Habías cumplido cabalmente con tu misión de llenar nuestros corazones de amor y alegría. Tus ojos llenos de ternura, tristeza y sufrimiento nos miraban con una intensidad que nos partía el alma.

Demostraste hasta el último instante el amor que sentías por nosotros. Tu respiración comenzó a ser más lenta y superficial. Tus estrellas que habían brillado con tanta intensidad durante tanto tiempo, comenzaron a apagarse poco a poco, hasta que finalmente te quedaste dormida para siempre. Las lágrimas no dejaban de correr sobre nuestras mejillas como un río sin cause.

Esa noche, soñé que estábamos en el campo, tú corrías y corrías, libre y feliz, hasta que tu cuerpo se desintegraba por completo, convirtiéndote en parte del paisaje, en parte de la naturaleza. Fue un sueño hermoso y triste a la vez, que reflejaba el dolor y la pérdida que sentíamos.

Nunca olvidaremos toda la alegría, la dulzura y la fidelidad que nos diste en todo momento. Aunque tu nombre era Luna, iluminaste nuestras vidas como un sol resplandeciente, llenándolas de luz y calor. Tu amor y tu recuerdo permanecerán con nosotros para siempre, querida y melosa Luna. Descansa en paz, y sigue brillando como una estrella más en el firmamento.

Últimos relatos

Últimos relatos

El Arte de Escribir y la Emoción del Entretenimiento Scrivere, Sognare e Giocare Scrivere, Giocare e Sognare AviaMasters - Juega con Dinero Real en el Casino Online Chicken Road - Juega el Slot Online Penalty Shoot-Out Street - Juega con Dinero Real Plinko - Juega con Dinero Real