El último viaje

Josefina Félix

Voy pululando por cada rincón del mundo, esperando una oportunidad para seguir nutriéndome. Nadie me quiere, casi siempre me temen y odian; otras veces desean que me acerque, cuando no pueden soportar el sufrimiento, me piden que acuda. Me buscan los cobardes, los que están cansados de no poder superar los obstáculos de la vida.

 

Ando del lado de los malvados, gente sin escrúpulos, junto a las drogas y los vicios, enfermedades y peleas; con las malas intenciones: de poder, de codicia, de peleas y de venganza. Soy la protagonista en las guerras, en los tsunamis, en los terremotos, en todas las catástrofes y desgracias. Formo parte del ciclo de la vida. Desde que el mundo es mundo, es así.

 

¡Todos se preguntan a qué lugar les llevaré! ¿Qué encontrarán al otro lado? ¿Sufrirán, o al contrario, sentirán paz? ¿Qué sentirán después del viaje que harán conmigo? ¿Cómo seguirán sus destinos?. Todos se hacen preguntas respecto a mí. A pocos les gusta pensar en la hora que les acompañaré, ¡soy la innombrable! Pero todos los días me nombran, en periódicos, noticias, estadísticas. 

 

En los hospitales hago rondas, me acerco a ver quién me necesita con urgencia, porque no pueden resistir o están cansados de luchar. Dicen que soy mala (pero en algunas ocasiones, soy lo mejor que les puede pasar) en ocasiones agradecen mi presencia.

 

¡Cuántas veces estoy cerca de vosotros y en cuántas os habéis librado! en quirófanos,  en viajes: cuando ha habido un accidente y habéis perdido el tren, el autobús o el vuelo, por cualquier motivo o  circunstancia  (habríais podido ser vosotros). Soléis decir: “Qué suerte he tenido, me he librado”. Pero tranquilos… a todos os llegará mi hora.

 

Nadie se librará de viajar conmigo. Será  vuestro último viaje.