01
—No puedes dejarme sola, Vivi —suplicó Alice.
—Me quedaría si pudiera, de verdad, te lo juro. Pero la zorra de mi jefa me ha cambiado el turno y me tengo que ir.
—¡Pero tú me has invitado! No conozco a nadie…
—Conoces a Ben.
—¡Ben! —resopló, poniendo los ojos en blanco—. ¡Tu hermano no cuenta! —Escúchame, Alice —dijo Vivi, sujetando a su amiga por los hombros—. Te lo vas a pasar de lujo. Lo único que tienes que hacer es beber cada vez que te acuerdes de Jack.
—¿En serio? ¿Esa es tu solución?
—Exactamente. Funciona, cien por cien —Vivi le plantó un beso en la mejilla y se dirigió corriendo hacia el taxi.
Alice suspiró y entró en el pub. Divisó a Ben con los amigos de Vivi, al fondo, e hizo una mueca. Fue directamente a pedir una cerveza en la barra.
02
—Ahhh, ¡se me ha ocurrido una idea estupenda! —exclamó una chica—. ¿Por qué no jugamos a “Yo nunca he” para conocerte mejor, Alice? ¡Así es más divertido! ¡Empiezo yo! Yo nunca he… ¡veraneado en Bournemouth!
Alice bebió, y bebió también con la mayoría de las preguntas. Hasta que los chicos empezaron a subir el tono.
—Yo nunca… me he hecho un Onlyfans —dijo uno de ellos.
Los demás le sonrieron de forma cómplice. Algunas chicas bebieron, pero Alice no. Una de las que no lo hizo se sentó a su lado.
—Me llamo Martha, encantada.
03-06
—Cuatro chupitos para cada uno. ¡Salud!
El cristal de los vasos brillaba bajo las luces cenitales de la barra. Martha le guiñó un ojo, Ben empinó el codo. Alice se secó las lágrimas que había derramado mientras sonaba la canción “Elastic Heart”, de Sia.
El último trago le provocó un repelús. Empezó a sonar “Shape of You”. Tiró de la mano de Martha.
—¡Vamos a bailar éstaaaa!
07
—¿Quieres probarlo?
—Omg —Alice cerró los ojos al darle un sorbo—. ¿Qué es esto, Ben? —¿No te gusta? Sabe a chuchería. Lo probé cuando fuimos a España, se llama calichocho…Ups, perdón, calimocho con mora.
Alice recordó el collar de caracolas de mar que Jack le trajo como regalo después de visitar Málaga. Levantó la mano para llamar la atención del camarero. —Ponme uno igual, por favor.
08
Alice observaba incrédula el chupito, colocado boca abajo dentro de la jarra. —¿Cómo has dicho que se llama esto?
—Submarino —repitió el camarero.
—¿Y qué le has puesto dentro?
—Lo que me habéis pedido: absenta.
Ben la miró y ambos bebieron al mismo tiempo. Se rieron. Tenía los ojos azules también, como Jack, aunque con las pestañas más largas. El chico se inclinó ligeramente para susurrarle algo al oído.
—Es una pena que no tengas un Onlyfans.
—¿Qué? —Alice apenas lo oyó.
—¡Es una pena que no tengas un Onlyfans!
—Ahhhh.
09-10
Tal y como entró, el tequila salió. Alice se agachó sobre el váter, apoyándose con una mano en la pared y sujetándose el pelo con la otra. El alcohol le quemó la garganta al vomitar. Su teléfono empezó a sonar. Miró hacia abajo, rebuscando en los bolsillos mientras todo le daba vueltas.
—Mierda… ¿dónde está el móvil?
Lo encontró dentro del bolso. Pese a lo ciega que iba, leyó el nombre de Jack en la pantalla. Ahogó un grito, las manos le temblaron. El teléfono se le escurrió entre los dedos y cayó. Alice levantó la rodilla y se dobló ligeramente para intentar frenar la caída con su cuerpo, pero el aparato se las ingenió para encontrar su camino hacia el retrete. El móvil se zambulló en su contenido y el nombre de Jack parpadeó antes de naufragar.
—¡Noooooo!
—¡Eh, Alice! ¿Estás bien?
Ben entró en el baño golpeando la puerta con el pie. Rebotó contra la pared y le dio en la cara. Alice miró el inodoro y tuvo una revelación.
—Así no me sentiré tentada de llamarlo. Gracias, Vivi.
—¿Qué ha pasado?
—Oye, Ben… se me ha caído el teléfono al váter. ¿Si te doy un beso, me lo sacas? ¿Por fa?
Ben la miró, embobado, con adoración absoluta.
—Yo haría cualquier cosa por ti.
Alice sonrió. Jack nunca lo habría hecho.






