Darwin Redelico

Cartas a Madrid

                           Cartas a Madrid

 

Penal de Libertad, 27 de junio de 1973

Querido hermano:

Lamento no haber podido escribirte durante las últimas semanas, una torpeza mía bajando por una escalera muy angosta y mal iluminada me costó una caída. Fue de tal entidad que me fracturé dos costillas, varios dedos de la mano derecha y me rompí el cráneo. Afortunadamente, los doctores me atendieron muy bien y pude recuperarme después de varios días inconsciente por las drogas que me dieron. Tuve pesadillas con quemaduras y asfixia. Pero ahora me estoy recuperando a pesar del frio de esta larga noche que acaba de empezar. 

                                                             Tuyo, 

                                                                              Líber




Penal de Libertad, 21 de abril de 1974

Querido hermano:

Haber recibido tu carta fue un bálsamo, y más después de saber que estás resistiendo bien la lejanía y el mal tiempo. ¡Gracias por la hermosa foto de mi sobrino, ya es casi un hombrecito! Aquí pronto viene el invierno, me temo que será largo y eso me pone triste a pesar de los buenos cuidados que estamos recibiendo. Sin ir más lejos, hoy nos dieron por buen comportamiento un recreo y veo en el gris asfalto los restos de tres rosas pisoteadas. No pude evitar ponerme a llorar.

 

                                                            Tuyo,

                                                                              Líber

 

Penal de Libertad, 20 de noviembre de 1975

Querido hermano: 

Hoy me desperté melancólico y recordé cosas de nuestra infancia. Me vino a la memoria aquel vecino que teníamos, don Pascual. ¿Te acordás de él? Cada vez que la pelota caía en su patio, el viejo no solo no la devolvía, sino que hasta un día la cortó en pedacitos mientras nos miraba desafiante. ¡Cuánto odio le teníamos! Hasta que un día murió. Parecía eterno querido hermano, pero se murió y perdón por lo que voy a decir, pero ¡cómo me alegró su muerte! porque pensaba que el barrio iba a ser un lugar mejor. Cuando se enteró mamá se enojó mucho conmigo, pero hoy volví a sentir lo mismo. Contáme algo sobre vos, ¿extrañas Montevideo? 

 

                                                            Tuyo.

                                                                             Líber






Penal de Libertad, 20 de mayo de 1976

Querido hermano:

El invierno es cada vez más amargo y frío, miro a los costados y solo veo paredes rotas, levanto la vista y solo veo el techo descascarado. Hoy se posó en la ventana de la celda una paloma herida antes de morir. Entre todos la cubrimos con un pañuelo blanco y nos quedamos en silencio mirándola. 

 

                                                                Tuyo,

                                                                               Líber




Penal de Libertad, 15 de junio de 1977

Querido hermano:

Imagino tu alegría, adivino tu esperanza, dibujo en mi mente un sol iluminando tu generoso rostro. ¿Cómo están todos? ¿Piensan en nosotros? Yo estoy bien, tengo buena comida y ropa. Por mi buen comportamiento me han asignado tareas de jardinería. ¿Te acordás de Nilson? ¿El más fachero de la barra? Siempre fue medio retobado y rebelde, hoy vino a verme su mamá, lloró porque hace una semana que no sabe de él. ¿De qué podría enterarme yo aquí? Hoy planté otra margarita.

                                                 Tuyo,

                                                               Líber






Penal de Libertad, 30 de noviembre de 1980

Querido hermano:

Disculpa que hoy me haya despertado tan negativo. No sé qué estará pasando que acá estamos todos así. Y eso que por estos días corre una suave brisa primaveral y puedo ver las golondrinas surcando el cielo.

 ¡Ah¡Me olvidaba, mis margaritas brotaron.

 

                                                        Tuyo,

                                                                      Líber






Penal de Libertad, 25 de noviembre de 1984

Querido hermano:

Las luces ambarinas del amanecer se cuelan cada vez más temprano entre los barrotes de la ventana de la celda. Tú ya estarás acostumbrado a tanta tibieza. La primavera estalla por todos lados, y dicen que este será el mejor verano de todos. Soñé que nos estabas haciendo un asado y que yo te decía como dorar mejor la carne y que te enojabas como siempre, y también que le enseñaba a mi sobrino a putear en “uruguayo”. ¡Los extraño tanto!

Las margaritas son tantas que no me las podré llevar todas, pero las que queden recordaran a los que no volverán. 

                                           

                                                Hasta pronto,

                                                                       Líber






27/6/73    Golpe de Estado militar en Uruguay

21/4/74   Asesinato de las “muchachas de abril” por la dictadura

20/11/75   Muerte de Francisco Franco

20/5/76     Secuestro, tortura y asesinato de los senadores Michelini y Gutiérrez Ruiz en Buenos Aires

15/6/77   Primeras elecciones libres en España

30/11/80   Victoria del “No” en el plebiscito contra la dictadura uruguaya

25/11/84   Elecciones libres en Uruguay, apertura de la democracia

Margaritas: símbolo de los desaparecidos