Valor y sentimientos

Thelma Moore

“No sé qué me pasó anoche, realmente lo disfruté, volví a jugar con papá al básquetbol en la canasta del garaje. Era feliz cuando me dejaba ganar, no sin antes complicarme el juego. No me explico si fue porque no había dormido en dos días o porque estaba alucinando despierto.  Era muy buena persona, recuerdo cuando recogimos al perrito callejero herido de una pata, me enseñó a curarlo y a cuidarlo, después, a quererlo y nos quedamos con él. 

—Canny, ¡Ven aquí!, ¡échate junto a mí! Necesito tu compañía.

.¿Por qué te fuiste papá? ¡Te extraño tanto!, ya ves, mi mamá decidió no estar sola y se ha liado con este militar retirado que de tonto no me baja. Según él me quiere hacer hombre y me obliga a practicar con la AK-47, el rifle de alto poder y la escuadra 45.  Yo, que le temía tanto a las armas y me causaban terror, ahora las manejo, las armo y las desarmo. Y ¿sabes? Ya le estoy encontrando el gusto.  Me siento muy satisfecho al ver estallar la sandías y cuando los botes vuelan por los aires cuando les acierto. Lo que no me gusta es que me golpee en la cabeza y me grite: ´torpe y tonto, nunca llegarás a nada´, si es que fallo mucho.

Qué desgracia que mi mamá no tome partido, se queda callada y solo mueve la cabeza de un lado a otro e ignora los problemas. Yo desearía que me defendiera, pero no lo hace.

Para colmo Rose, la chica de mi gusto, me llamó para decirme que irá al baile de graduación con Jimmy, mi hostigador de siempre.  Ya sé que soy feo, flaco y con estos granos horribles, pero ya me había dicho que sí. ¡Nunca se lo perdonaré!, ¡es una grosería haber escogido a otro cuando ya iba a ir conmigo! Toda la clase sabía de nuestros planes para el baile; ahora tendrán otro motivo para molestarme y burlarse de mí.

La maestra Lula me ha criticado delante de la clase porque en el ensayo de fin de semestre, sobre lo que pensábamos estudiar en el futuro,  yo escribí sobre mi deseo de trabajar como voluntario. Lo haría con mucho gusto,  por una causa como la de los niños africanos víctimas de la hambruna, pues lo menos importante para mí es el ingreso.  Nunca pensé que me iba a señalar como una persona falta de sentido de la realidad y de ser un iluso. Mis compañeros se carcajearon de mi vocación, escribieron que estudiarían profesiones lucrativas para ganar más dinero.

Todo se me ha juntado, siento opresión en el corazón, no soy feliz, nadie me quiere, solo siento menosprecio hacia mí. Canny es mi único amigo incondicional, si no fuera por él me sentiría muy solo. 

No me puedo quedar con todo eso dentro, tengo que hacer algo. Hoy sí me armaré de valor y ejecutaré mi plan de venganza para cambiar la impresión de la gente sobre mi persona.  Para que vean realmente mi verdadero yo y de lo que soy capaz de realizar.

Los voy a hacer recapacitar sobre su opinión, voy a andar de boca en boca, ahora me van a reconocer por mis acciones. 

Voy a tomar las armas de mi padrastro y las municiones, y me dirigiré a la escuela. Pediré una cita a la directora y a la psicóloga de la escuela y les entregaré las armas, además de señalar a mi padrastro de maltrato psicológico y físico.  ¡Hoy sí!”