Toque de estado | Nataly A. Zerpa
Claudio Rivas, reportero de calle del canal estatal, llevaba años cubriendo eventos aburridísimos sin lograr ni una exclusiva importante. Hasta aquel martes… el presidente de la República inauguraba un puente con nombre de un corrupto anterior a él. Había cámaras de todos los canales cubriendo el evento. Emocionado, decidió acercarse más de la cuenta con el micrófono extendido. Un cable, un tropiezo, un desequilibrio… y una noticia que se escribió en cámara lenta. Su mano cayó justo en el epicentro de la República.
A la mañana siguiente los titulares: “Atentado testicular contra la democracia”, “Golpe bajo al poder”. El clip se viralizó en tiempo récord: apareció en memes, cadenas internacionales y hasta en debates parlamentarios. Incluso fuentes especializadas afirmaban que el incidente aportó la primera evidencia empírica de que al presidente le faltaban bolas … para gobernar, y Claudio podía confirmarlo
Desde entonces, no volvió a salir de casa. A donde fuera, lo reconocían como el hombre de la “mano histórica”. Una mañana, mientras veía su nombre como tendencia en redes por enésimo día consecutivo, apareció un anuncio que parecía dirigido a él —y que cambiaría su vida para siempre —: “¿Tienes un recuerdo que te persigue? ¡OlvídateYA y paga en cómodas cuotas! La opción inteligente para errores y horrores”. Impulsado por la vergüenza, hizo clic y empezó a llenar el formulario:
—¿Qué desea olvidar?
—Contacto físico con el presidente de la República, 7 de abril de 2025, 11:37 a.m., transmisión nacional, canal 7 y señal satelital.
Horas más tarde lo contactaron de la clínica OlvídateYA Corp. La recepcionista —tras pedir una foto con “el hombre que conocía de cerca las esferas de poder”— le mostró las opciones:
- OlvidoAbsoluto™, como que nada nunca pasó.
- EquilibrioStandard™, con residuos emocionales controlados.
- BorraBásico™, el más accesible, con publicidad integrada en recuerdos.
Considerando que me despidieron por toquetón —dijo Claudio— quisiera el económico, por favor.
El procedimiento duró quince minutos. Una máquina con forma de casco emitía destellos rojos mientras una voz robótica recitaba: “Tu pasado ya no te define. Patrocinado po Café Renacer, el café del nuevo comienzo”. Al final, la voz añadió: “Gracias por elegir OlvídateYA. Este olvido ha sido grabado con fines publicitarios”.
***
Los primeros días fueron gloriosos. Despertó sin ansiedad y sin culpa. Pero pronto empezaron los anuncios. Una mañana mientras preparaba huevos rancheros para el desayuno, y tras escuchar nombrar al presidente en la radio, su mente proyectó: “¿Manos temblorosas? Usa ManoFirme™, firmeza garantizada en cada ocasión”. Desconcertado, notó un hueco en su memoria asociado a su último día de trabajo como periodista. Entonces escuchó otra voz: “Génesis™, donde todo empieza… de nuevo”. El olvido se sentía como ver su vida en YouTube con anuncios persistentes imposibles de saltar.
***
La sección de farándula del canal rival lo invitó a dar una entrevista. Él aceptó: necesitaba el dinero.
En el estudio, entre luces y cámaras, el presentador le preguntó si se arrepentía de su “excesiva cercanía” con el presidente. Claudio, con la confianza de alguien que no sabe de lo que le hablan, quiso responder… pero su mente disparó una voz publicitaria impecable: “Evita los tropiezos políticos con ManoFirme™, Seguridad y poder… con solo un toque”. El público estalló en carcajadas. En cuestión de minutos, se hizo viral… nuevamente.
***
Días después, los ejecutivos de clínica OlvídateYA Corp, lo contactaron con entusiasmo: “Señor Claudio, su video aumentó un 300% las menciones de la marca. ¿Le gustaría ser el embajador oficial de ManoFirme™?”. Impulsado por su precaria economía, aceptó. Si mundialmente ya lo conocía por haber ordeñado al presidente, que al menos le pagaran por su mano traviesa.
Desde entonces, viaja por todo el país dando charlas motivacionales sobre el manejo de errores y sobre la reinvención después del desastre. Su charla TED Talk “Tocar Fondo y sobrevivir” es la más vista de la historia. Ahora también vende mercancía con su firma: guantes de látex para manotazos seguros; tazas con el lema “Toque de Estado” y cápsulas Café Renacer™, porque olvidar nunca supo tan bien.
Y en cuanto al presidente, en cadena nacional dijo: “Claudio, la próxima vez… al menos cómprame rosas”. —Fin
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