El manifiesto de las antenas | Aída Vergara
Caminando por un barrio, alcancé a mirar una gran cantidad de insectos, los cuales me dio la impresión que dialogaban entre sí, me detuve y quise imaginar lo que dirían:
Era como un refugio inmundo, estaban reunidas las embajadoras de la podredumbre
La Reina crisálida, soberana de la inmundicia penso:
-Hemos sido convocadas para debatir, porque el humano no duda en aniquilarnos cuando nos ve aparecer.
Sombra se detuvo a pensar desde su óptica:
-Nos miran y dicen plaga.
Nos nombran y escupen asco
Nos temen, nos aplastan, nos persiguen con venenos y sandalias,
como si nuestro crimen fuera existir.
Desde la penumbra se escucha un murmullo de patitas. Una cucaracha-que se cree actriz encorvada, moviéndose con movimientos secos y nerviosos.
-Nos consideran una molestia. Como si ser muchas fuera un insulto. Cómo si llenar huecos, sobrevivir en las sombras, fuera un crimen. Ellos que fabrican basura y luego nos culpan por recogerla. Ellos, se dicen dueños de la limpieza, pero dejan restos en cada rincón.
El general antenitas suponía cual sería su punto de vista:
Mírennos bien: nosotros o nosotras no destruimos ciudades,
No contaminamos mares, no dejamos montañas de plástico flotando al sol. Nosotros recogemos lo que olvidan.,nos alimentamos de lo que ustedes llaman sobras. De sus restos vivimos. De su olvido.
¿ Y acaso no somos también espejo?
En nuestras antenas palpita el mismo miedo que llevan en la garganta.
En nuestros ojos oscuros ven reflejado su propio terror a lo que resiste,
a lo que no muere.
Por qué nos pueden aplastar una, diez, cien veces,
Y al día siguiente… seguimos ahí.
Las hijas del tiempo, las que estuvieron antes que ustedes, las que estarán después
La vibracion del pensamiento cambia de ritmo, aparece la emperatriz de la oscuridad hablando más fuerte, como si dialogara con rabia y orgullo a la vez.
Nos llaman invasoras, pero ¿quien invadió primero?
Porque cuando se acabe la fiesta y apagen las luces,
cuándo el mundo de arriba se derrumbe,
seremos nosotras las que queden de pie,
en la oscuridad en silencio…
Observando.
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