Avanzar | Catdaga Coughlan
El dolor mata,
la vida me desgarra.
La muerte abruma.
Ya van quince, y conmigo serán dieciséis. Tengo que ver qué día me cuadra.
Hoy quedé en tomar un café con un amigo; estoy nerviosa, no sé qué ponerme: ¿un vestido rojo pasión o una falda violeta al vuelo? Es complicado: las decisiones como qué llevar puesto pueden marcar un antes y un después en las apariencias.
Termino por escoger la falda: no sea que crea que intento seducirlo. Solo es una amistad de la infancia; desde la misa de mi abuela que no lo veo.
Voy con mis tacones hacia la cafetería; andar cuesta: me duelen los pies de cargar con mi cuerpo… mas mis florituras merecen la pena. Voy preciosa: no me excedo de provocativa, pero sí llamo la atención con mi esencia.
Nos saludamos en la entrada con dos formales besos en nuestras mejillas. Recuerdo cuándo nos dábamos un fuerte abrazo, pero de esto ya hace doce años. El tiempo enfría todo, o casi.
—¡Hola, Julia! ¡Cuánto tiempo! Siento mucho lo de…
—Qué hambre… ¡Me voy a comer unas tortitas gigantes! —interrumpo.
—Siempre con tu gran apetito… — Sonríe, pero a la vez sus ojos reflejan tristeza.
—A comeeeeeeeeer, es mi pasióóónnnnn —canto (o chillo).
Pido las tortitas; una vez que llegan, las observo con brillo en los ojos, y consigo, así, evadir mi vida.
—Siento no haber estado hace una semana cuando ocurrió lo de Éric…—me dice mientras engullo mi dulce.
Mis ojos amenazan con soltar una lágrima, pero me contengo y digo:
—Na, na, son cosas que pasan; de hecho… a menudo, estoy acostumbrada, pana.
Disociación, reflejos de lo que podría matar a cualquiera, y yo todavía no estoy preparada para afrontarlo.
—Julia… ya son quince conocidos cercanos en los últimos doce años, y desde tu abuela estás encerrada en ti misma. Te echamos de menos la pandilla del instituto…
—No me gusta hablar de mis dramas. ¡Estoy bien! Solo quería reírme un rato con un viejo amigo. No me seas plasta.
—Vaaaale, ¿qué vas a hacer por tu cumpleaños treinta?
—Nada, me dan pereza. Eso sí… ¡estas tortitas están que chiflan!
Nos despedimos con un abrazo; tengo ganas de irme. Estoy tan cansada…
Últimos relatos







